El Nàstic llega a la penúltima jornada de la Primera Federación con el agua al cuello y casi sin margen de error. El equipo grana juega hoy el último partido del curso en el Nou Estadi ante un Europa que se está jugando entrar en el playoff de ascenso a Segunda División. Muy diferente es el panorama para los tarraconenses, que pueden acabar la jornada siendo equipo de Segunda Federación.
Todos los partidos de esta penúltima jornada se disputarán este sábado a las nueve de la noche. Ahora bien, lo mejor para el Nàstic será no estar demasiado pendiente de lo que esté pasando en el resto de campos mientras no sea capaz de superar al equipo escapulado en un duelo a vida o muerte para los de Pablo Alfaro. El técnico, consciente de que el resultado de hoy puede ser definitivo por la parte negativa, pide el máximo apoyo de la afición grana.
Las cuentas para el Nàstic son sencillas. Una derrota puede suponer el descenso matemático a la Segunda Federación, mientras que el empate también sería insuficiente si los rivales directos también suman. En el mejor de los casos, una victoria lo sacaría de la zona de descenso siempre y cuando el Tarazona pierda ante el Betis B, que también se ha enganchado a la lucha por la salvación con la buena dinámica de las últimas jornadas. Además, hoy también se enfrentan Torremolinos y Murcia, ambos con tres puntos más que los grana y el golaverage igualado, pero con una diferencia general mucho mejor que la de los tarraconenses.
Por lo tanto, múltiples escenarios los que se pueden acabar dando esta noche a partir de las once, la mayoría desfavorables para los intereses del Nàstic. Pero un triunfo hoy puede volver a allanar el camino de la salvación de cara a la última jornada, con la visita a un Hércules que ya no se jugará nada.






