El pleno municipal del Ayuntamiento de Tarragona ha dado luz verde al nuevo Plan de despliegue de los servicios bibliotecarios proyectado para los próximos 16 años (2026-2042).
La votación ha salido adelante con el voto a favor de todos los grupos excepto la abstención de ERC, ECP y Vox. Este nuevo documento prevé que la ciudadanía tenga un punto de lectura a menos de 15 minutos a pie.
Actualmente, Tarragona cuenta con dos bibliotecas públicas, una situación de déficit en un momento decisivo de su desarrollo urbano y cultural. Es por eso que se ampliará progresivamente la red hasta llegar a constituir una biblioteca central urbana, cinco bibliotecas de proximidad y dos puntos de lectura distribuidos en las cuatro zonas bibliotecarias (Centro, Norte, Levante y Poniente). La primera acción será la apertura del punto de lectura de Sant Pere i Sant Pau. En el mismo barrio, cuando se termine la nueva Pepita Ferrer en Torreforta, se construirá una biblioteca.
El Plan de Despliegue de los Servicios de Bibliotecas Municipales cuenta con el crecimiento demográfico previsto, hasta llegar a los 188.000 y 200.000 habitantes en las próximas décadas. De esta manera, en los barrios con más déficit cultural y socioeconómico, se implantarán nuevos equipamientos para fomentar la equidad territorial.






