Lo primero que me vino a la cabeza tras la derrota del Nàstic en Marbella es que sin Rebollo quizá estaríamos como el rival, con un pie y medio en Segunda Federación. Cuando el portero es tu mejor jugador, mala noticia. Y no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez.
Qué tristeza, qué vergüenza, qué lástima, qué grave, qué decepción, qué descontento, qué mala imagen… Sinceramente, necesitaría que alguien me explique qué está pasando ahí dentro. Porque está pasando algo. Sé que nadie dirá nada ¿eh?, pero algo está pasando. Necesito que alguien me explique esta imagen del equipo. No lo entiendo. No es normal. No tiene sentido. Estábamos más que avisados y la respuesta, la reacción, es la que vimos en Marbella. El entrenador disgustado con la actitud de los jugadores, los jugadores haciendo reflexiones que nos obligan a malpensar, tarjetas amarillas que no se entienden, un primer gol facilísimo para el rival…
Quedan 5 partidos para evitar el desastre absoluto y la debacle total iniciada aquel 11 de mayo de 2025. Muchas decisiones anteriores ya eran más que cuestionables, pero la de aquel día lo deshizo todo.
Pero es que, además, aparte de toda esta situación deportiva, tengo la sensación de que durante los próximos días pueden pasar cosas desde el ámbito institucional. No sé si se explicarán o no, de hecho, esta pasada semana ya hubo reuniones que pueden decidir el futuro de la entidad. Somos un polvorín. Por todas partes.
ESTA ES LA INTRODUCCIÓN QUE FIRMA CARLES CORTÉS PARA EL ‘¿CÓMO LO VES?’ DE ESTA SEMANA






