Salou continúa recuperando su pasado vitivinícola. Este lunes, el municipio ha plantado 848 nuevas cepas en el parque del Pla de Maset dentro del proyecto de recuperación de variedades de uva ancestrales y desaparecidas del territorio.
La nueva plantación incorpora 348 cepas de pàmpol girat y 500 de escanyagos, una variedad blanca ancestral que se introduce por primera vez en este espacio. Con esta actuación, la viña experimental ya alcanza el millar de cepas.
El alcalde de Salou, Pere Granados, ha participado en la plantación y ha asegurado que la iniciativa servirá para crear un nuevo producto turístico vinculado a la naturaleza, la historia y el enoturismo. El proyecto busca recuperar el paisaje agrario de los siglos dieciocho y diecinueve y preservar variedades prácticamente desaparecidas del Camp de Tarragona.
La iniciativa cuenta con la colaboración de la Universitat Rovira i Virgili. Precisamente, desde la URV, la investigadora Francesca Fort destaca que este espacio también permitirá estudiar la resistencia de la viña en suelos arenosos ante el cambio climático.






