Investigadores del Departamento de Química Física e Inorgánica de la Universidad Rovira i Virgili (URV) han desarrollado un nuevo método para crear materiales híbridos que logran multiplicar por 80 la sensibilidad de los sensores ópticos actuales. Este avance tecnológico permite producir nanomateriales con una respuesta a la luz mucho más eficiente, lo que facilita una detección de moléculas hasta ahora inalcanzable con los métodos de diseño convencionales.
Según ha explicado el equipo investigador, este descubrimiento establece una nueva manera de afrontar el diseño de ciertos materiales a escala nanométrica. La optimización de estas superficies híbridas permite que los sensores sean capaces de identificar rastros de sustancias con una precisión extremadamente alta, abriendo la puerta a una nueva generación de dispositivos de análisis más rápidos y fiables en diversos ámbitos científicos.
El avance podría tener un impacto directo e inmediato en campos tan diversos como el análisis químico, la biomedicina o el control ambiental. En el ámbito sanitario, por ejemplo, una mayor sensibilidad en los sensores ópticos puede ser clave para la detección precoz de biomoléculas indicadoras de enfermedades, mientras que en el sector medioambiental permitiría monitorizar contaminantes en el aire o el agua con un rigor muy superior al actual.
Esta investigación se enmarca en la actividad científica de la universidad tarraconense, que continúa consolidándose como un referente en innovación de materiales y transferencia de conocimiento. El hito se suma a otros proyectos destacados de la institución, que en la actualidad también trabaja en análisis sobre el derecho a la vivienda y en estudios sobre la igualdad de género en el entorno laboral universitario.






