La desaparición progresiva de los pequeños mataderos pone en riesgo la viabilidad de las explotaciones ganaderas del Campo de Tarragona. Los pastores alertan de que la falta de equipamientos de proximidad les obliga a recorrer largas distancias para sacrificar los animales, lo que incrementa los costes y dificulta la continuidad de la ganadería extensiva.
Para intentar revertir esta situación, una quincena de pastores y pastoras han participado en una formación en Santa Coloma de Queralt para aprender técnicas de sacrificio y despiece de corderos y cabritos. El objetivo es avanzar hacia una mayor autonomía del sector y contribuir a mantener en funcionamiento el matadero del municipio.
En una entrevista al programa ‘Carrer Major’, Laura Gadea, presidenta de la Asociación de Pastores y Pastoras de la Cuenca de Barberá y el Alto Campo, ha advertido de que recuperar un matadero tras su cierre es especialmente complicado. Gadea ha explicado que actualmente tiene que transportar sus animales hasta Tàrrega, a una hora de su explotación, y volver posteriormente para recoger la carne que comercializa en Valls.
Ante esta situación, el sector reclama mantener los mataderos de Santa Coloma de Queralt y Cornudella de Montsant y trabajar para recuperar otros equipamientos, como los de Sarral y Falset.
Más allá de esta problemática, Gadea también ha alertado del exceso de burocracia, las dificultades de acceso a la tierra y la falta de relevo generacional. Aun así, se ha mostrado moderadamente optimista sobre el futuro de la profesión y ha reivindicado el papel de los rebaños en la gestión del paisaje y la prevención de incendios forestales.
Finalmente, ha hecho un llamamiento a las administraciones para que refuercen el apoyo económico y faciliten los trámites a los ganaderos. También ha pedido a la ciudadanía que apueste por el consumo de productos de proximidad, recordando que valorar el trabajo de los pastores no es suficiente si este reconocimiento no se traduce en apoyo al sector.








