Carrer Major | La guerra en Oriente Medio duplica el precio del gasoil para los pescadores tarraconenses

La guerra en Oriente Medio está teniendo consecuencias directas en el sector pesquero de Tarragona. Según ha explicado a ‘Carrer Major’ el secretario de la Federación Territorial de Cofradías de Pescadores, Xavier Domènech, el impacto principal es el aumento del coste del combustible, que en algunos casos se ha llegado a duplicar.

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Este incremento, muy superior al que ya se vivió a raíz de la guerra de Ucrania, está poniendo en riesgo la viabilidad económica de muchas embarcaciones, especialmente las de arrastre, que son las que consumen más gasoil. El problema, sin embargo, es que los pescadores no pueden trasladar este sobrecoste al precio del pescado, ya que este se fija en subasta y está condicionado por la entrada de producto de otros mercados.

Ante esta situación, algunos pescadores ya han empezado a reducir días de trabajo. Es el caso de los viernes, cuando el precio del pescado suele ser más bajo y muchas barcas optan por quedarse amarradas para evitar pérdidas. Aunque todavía es una práctica minoritaria, el sector advierte que podría generalizarse si los precios del combustible se mantienen elevados.

Domènech también ha señalado que, a pesar de los esfuerzos de los últimos años por reducir el consumo —con mejoras técnicas y cambios en las prácticas de pesca—, el margen actual es muy limitado. Algunas embarcaciones estudian incorporar nuevas tecnologías para ahorrar carburante, pero su eficacia aún debe comprobarse.

En cuanto a las ayudas, el gobierno español ha aprobado una bonificación de 20 céntimos por litro de combustible. Sin embargo, el sector critica que este dinero no se llega a percibir de manera inmediata, hecho que obliga a las empresas a adelantar unos costes muy elevados y genera problemas de liquidez.

Además, el contexto actual se añade a otras dificultades estructurales del sector, como la falta de relevo generacional y el exceso de regulaciones. Todo ello dificulta hacer atractiva una profesión que, según Domènech, continúa siendo vocacional y con futuro.

Finalmente, el sector alerta que si la situación se alarga, podría haber menos salidas a pescar, lo que reduciría la oferta de pescado y acabaría repercutiendo en un aumento de los precios para el consumidor.

Los pescadores, sin embargo, se muestran prudentes y confían en que el mercado se pueda estabilizar en los próximos meses. Mientras tanto, continúan trabajando en un escenario de incertidumbre marcado por el encarecimiento del combustible y la presión económica creciente.

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