Tarragona ya calienta motores para una de las citas más multitudinarias del año. El Ayuntamiento ha presentado el plan especial de movilidad que acompañará la salida del Tour de Francia el próximo 5 de julio, una operación transversal que implicará servicios municipales, cuerpos de seguridad, transporte público y equipos de limpieza con un objetivo claro: garantizar la seguridad, minimizar el impacto sobre la ciudad y facilitar los desplazamientos de residentes y visitantes.
Durante la comparecencia, la concejala Sònia Orts ha insistido con tres recomendaciones básicas para facilitar al máximo la movilidad en la ciudad.
Las principales afecciones se centrarán en la zona del Francolí, que se convertirá en el epicentro del operativo, y en el recorrido de la carrera, que atravesará varios puntos de la ciudad hasta la N-340.
Medidas de estacionamiento y gratuidad del transporte público
Las restricciones de estacionamiento comenzarán días antes de la prueba. En la zona del Francolí se aplicarán desde el 2 de julio por la mañana, mientras que en el centro y en la Vía Augusta entrarán en vigor ese mismo día por la tarde. Varios aparcamientos municipales también verán alterado su funcionamiento, con limitaciones de acceso durante las horas centrales del operativo.
Para compensar estas afecciones, el Ayuntamiento habilitará medidas específicas para los residentes de las zonas más afectadas, que podrán estacionar en otras áreas reguladas de la ciudad y utilizar gratuitamente varios aparcamientos municipales. Además, el consistorio prevé habilitar cerca de 12.000 plazas de aparcamiento disuasorio distribuidas entre Poniente, Levante y la zona norte, muchas de ellas conectadas con el centro mediante servicios lanzadera.
Una de las grandes apuestas del dispositivo será el transporte público. Todos los autobuses municipales serán gratuitos durante el 5 de julio. Aunque las líneas mantendrán sus horarios habituales a primera hora de la mañana, posteriormente circularán con recorridos alternativos debido a los cortes de tráfico. Las líneas que conectan Levante con el centro quedarán temporalmente interrumpidas durante las horas de máxima afección.
En cuanto a la circulación, los primeros cortes comenzarán la noche del 4 de julio en el entorno del Parque del Francolí. Al día siguiente, a partir de las siete de la mañana, las restricciones se extenderán progresivamente hasta el cierre total del recorrido a las nueve. La reapertura de las vías se realizará de manera gradual una vez haya pasado el último vehículo de la carrera, previsiblemente a partir de las 14.20 horas.
Día histórico para la ciudad de Tarragona
La ciudad también se prepara para afrontar la elevada afluencia prevista, estimada entre 60.000 y 80.000 personas. Por este motivo, se habilitarán puntos de agua, refugios climáticos y seis autobuses municipales adaptados como espacios de descanso con aire acondicionado.
De esta manera, el 5 de julio no será una jornada normal en términos de movilidad, pero el gobierno municipal defiende que se trata de una oportunidad única para que Tarragona se proyecte al mundo de la mano de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.






