El Ayuntamiento de Tarragona llevará a aprobación el lunes 26 de octubre un recargo de hasta el 150% del IBI a las viviendas destinadas a alojamientos turísticos. La propuesta se debatirá en un pleno extraordinario y modifica la ordenanza fiscal que regula este impuesto para incorporar los nuevos recargos previstos en la legislación estatal.
La medida, impulsada por el gobierno municipal, busca favorecer que las viviendas se destinen al alquiler residencial habitual y ampliar la oferta disponible para la ciudadanía, en un contexto de dificultades de acceso a la vivienda.
La concejala de Hacienda, Isabel Mascaró, ha defendido que el objetivo de la iniciativa no es incrementar la recaudación municipal, sino incentivar que los inmuebles tengan un uso residencial. Mascaró ha señalado que Tarragona debe mantener el atractivo turístico sin dejar de garantizar que los vecinos puedan vivir en ella.
El recargo se integra en una estrategia municipal más amplia para impulsar la vivienda asequible. Entre las medidas previstas se encuentran bonificaciones fiscales para las viviendas de protección oficial y nuevas promociones de pisos sociales. El gobierno también estudia actuaciones relacionadas con el impuesto sobre la plusvalía para evitar prácticas especulativas.








