El proyecto Tarragona Greenbelt’26 ha finalizado tras 15 meses de ejecución con una inversión de 3,9 millones de euros, financiados por los fondos europeos NextGenerationEU, y ha permitido devolver 2,4 metros cuadrados de espacio naturalizado por cada habitante de la ciudad.
Actuaciones en toda la ciudad y más de 350.000 m² transformados
Según ha explicado el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, el proyecto ha supuesto una actuación global sobre más de 350.000 metros cuadrados de espacios urbanos y periurbanos, con intervenciones repartidas por todo el municipio: desde Ponent y la Anella Mediterrània hasta las playas de Llevant, Tarragona Norte y la zona centro. La actuación más destacada se ha llevado a cabo en el río Francolí, donde se han eliminado más de 35.000 m² de cañaverales y se han restaurado 272.000 m² de su margen.
Recuperación del litoral y apuesta por la biodiversidad
El programa también ha incluido la recuperación de 8.700 m² de dominio público marítimo-terrestre, con la retirada de estructuras como la plataforma del Miracle, así como la creación y mejora de 19.000 m² de sistemas dunares en diferentes playas del litoral tarraconense. En paralelo, se han plantado más de 10.700 árboles y arbustos y se han protegido más de 61.000 m² de espacios naturales con alto valor ecológico.
Un nuevo modelo de gestión ambiental para el futuro
Finalmente Viñuales ha subrayado que el Greenbelt’26 establece “un nuevo modelo de gestión” de los espacios verdes y contribuye a mejorar la calidad de vida, a la vez que refuerza la adaptación de Tarragona a los efectos del cambio climático.
Además de las actuaciones físicas, el proyecto ha incorporado medidas para fomentar la biodiversidad, como la instalación de refugios para fauna y la creación de un parque de mariposas. También se ha desarrollado un plan gestor de la Anella Verda que debe servir de base para futuras actuaciones ambientales en la ciudad.












