La Guardia Civil ha desmantelado tres clínicas estéticas clandestinas ubicadas en domicilios particulares de Tarragona, Valencia y Alicante, que realizaban tratamientos estéticos sin cualificación profesional ni autorización sanitaria.
Los centros utilizaban medicamentos sin control médico y ofrecían precios económicos de unos 200 euros. Las clínicas formaban parte de una red criminal dedicada al tráfico internacional de medicamentos y productos sanitarios que distribuía los fármacos por España, Lituania y el Reino Unido.
La operación, denominada ‘Zlata’, ha permitido detener al líder del grupo y otras tres personas están siendo investigadas. Además se ha localizado un almacén con 1.200 viales de toxina botulínica y 382 jeringuillas de ácido hialurónico






