La plantilla de la Empresa Municipal de Transportes de Tarragona ha aprobado el preacuerdo del nuevo convenio colectivo EMT Tarragona en la votación celebrada este 17 de abril. En total, han participado 277 trabajadores de un censo de 330, es decir, un 83,94% de la plantilla.
El resultado ha sido de 148 votos a favor, 126 en contra, 2 en blanco y 1 nulo. Esto representa un apoyo del 53,43% sobre los votos emitidos. Ahora bien, si el cálculo se realiza sobre el conjunto de la plantilla, el preacuerdo ha recibido el apoyo del 44,85% del total de trabajadores, mientras que el 38,18% ha votado en contra. Además, 53 trabajadores no han participado en la votación, hecho que equivale al 16,06% del censo.
Este resultado permite continuar la tramitación del convenio, que todavía deberá pasar por el Consejo de Administración de la EMT y, posteriormente, por el registro de convenios de la Generalitat antes de su entrada en vigor. La previsión es que el documento tenga una vigencia de dos años, con efectos desde el 1 de enero de 2026 hasta el 1 de enero de 2028.
| Resultado de la votación | Votos | % sobre votos emitidos | % sobre el total de la plantilla |
|---|---|---|---|
| A favor | 148 | 53,43% | 44,85% |
| En contra | 126 | 45,49% | 38,18% |
| En blanco | 2 | 0,72% | 0,61% |
| Nulo | 1 | 0,36% | 0,30% |
| No han votado | 53 | — | 16,06% |
| Participación | 277 | — | 83,94% |
Un convenio único tras la fusión
El nuevo convenio colectivo EMT Tarragona tiene como objetivo unificar los dos convenios que hasta ahora regulaban las condiciones laborales de la empresa: el de Transportes, publicado en el año 2011, y el de Aparcamientos, publicado en 2019. Según ha explicado la presidenta de la EMT y concejala de Relaciones Ciudadanas, Limpieza, Movilidad y Protección Civil, Sonia Orts, el texto es el resultado de un proceso de negociación iniciado en abril de 2023 y que ha incluido más de 60 reuniones.
Orts ha defendido que el preacuerdo permite “unificar y actualizar las condiciones laborales de toda la plantilla” y ha remarcado que el documento regula aspectos como el teletrabajo, las adecuaciones de jornada, la definición de categorías profesionales, la estructura salarial, el cómputo de la antigüedad y un nuevo sistema de productividad.
STR y UGT habían pedido el voto en contra
Antes de la consulta, STR y UGT habían expresado públicamente su rechazo al preacuerdo. Los dos sindicatos sostenían que el texto no representaba una unificación real de las condiciones laborales.
Los dos sindicatos denunciaban, sobre todo, diferencias en el cómputo de la antigüedad entre el personal procedente de la AMT y el de la EMT. Igualmente, alertaban de que el redactado podía favorecer una congelación salarial en función de las instrucciones municipales. También cuestionaban aspectos vinculados a las futuras contrataciones, al despido, al descanso mínimo entre jornadas y a la creación de complementos específicos para mandos.
Por el contrario, STR y UGT sostenían que existía margen presupuestario para pactar una convergencia retributiva “real y justa al alza”, sin hacer perder derechos consolidados a ningún colectivo.
La respuesta de Orts
En respuesta a estas críticas, Sonia Orts rechazó parte de los argumentos sindicales y aseguró que algunas de las afirmaciones hechas “faltan a la verdad”. En concreto, negó que el convenio incorpore complementos específicos de más de 400 euros mensuales para mandos o que implique una congelación salarial o un empeoramiento generalizado de las condiciones laborales.






