El Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) ha iniciado, por segundo verano consecutivo, la campaña de prevención de golpes de calor con el uso de pulseras inteligentes destinadas a los trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre o en espacios sin climatización.
Los dispositivos permiten controlar en tiempo real la temperatura ambiental y corporal de los profesionales y activan una alarma sonora, lumínica y vibratoria cuando detectan niveles de riesgo. En concreto, alertan si la temperatura corporal supera los 37,8 grados o si el ambiente llega a los 42 grados, indicando la necesidad de detener la actividad, hidratarse y protegerse.
Tras los buenos resultados de la primera campaña, el CAT ha decidido consolidar esta tecnología dentro de su protocolo de seguridad laboral. La medida complementa otras acciones preventivas como la adaptación de horarios, la dotación de ropa adecuada, la protección solar y la formación en primeros auxilios.
El Consorcio destaca que la protección de los trabajadores es una prioridad y que estas herramientas permiten anticiparse a posibles situaciones de riesgo durante los episodios de altas temperaturas.






