La Generalitat ha decidido prorrogar hasta un máximo de seis años las concesiones de los servicios de autobuses interurbanos, que expiraban en 2028, condicionándolas a la descarbonización de las flotas y a la mejora del servicio. De los 21,5 millones de euros aprobados con este plan de actuación, 4,8 irán destinados a la demarcación de Tarragona.
El ejecutivo ha aprobado un decreto ley que permite alargar seis años más las concesiones actuales de autobuses, hasta 2034, a cambio de que las empresas operadoras renueven sus flotas con vehículos eléctricos, híbridos o de gas. El compromiso fija que el 75% de los 1.900 autobuses previstos en Cataluña estén descarbonizados el 1 de enero de 2029, lo que supondrá una reducción de un 48% de las emisiones de CO₂.
El secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, destaca la importancia de este segundo plan de actuación, ya que el primero no generó el efecto suficiente.
Las actuaciones incluyen mejoras en líneas como Tarragona-Reus, Tarragona-Valls, Tarragona-Salou-Cambrils, Reus-Salou o el Vendrell-Barcelona, así como diversas conexiones internas en las Terres de l’Ebre.
En paralelo, la Generalitat quiere impulsar la futura Área Metropolitana del Camp de Tarragona con una ley específica que le otorgue competencias en movilidad e infraestructuras, siguiendo el modelo de Barcelona. Además, el Govern plantea poner en marcha pruebas piloto de nuevas líneas mediante convenios con los ayuntamientos del territorio.






