El Ayuntamiento de Tarragona ha activado un nuevo plan de acción para intensificar el control de la vegetación espontánea que crece en espacios públicos como aceras, calzadas, alcorques y solares municipales. Esta iniciativa se enmarca en el nuevo contrato de limpieza y responde al aumento de la vegetación silvestre provocado por la llegada de la primavera y el incremento de las temperaturas y las lluvias.
El despliegue incluye un incremento significativo de recursos humanos y técnicos a través de la empresa adjudicataria Urbaser, que ha pasado de tener dos equipos a cinco destinados a esta tarea. De estos, dos están especializados en la aplicación de productos fitosanitarios autorizados, que se pulverizarán a baja presión priorizando las horas de menor afluencia de personas en la calle.
Además, se han incorporado máquinas que utilizan vapor de agua para quemar las malas hierbas en puntos críticos donde la vegetación es persistentemente entre las baldosas, como el Pla de la Seu y la plaza de los Carros.
Paralelamente, el consistorio destinará recursos propios mediante un plan de empleo de trabajo en los barrios. En total, se han constituido dos equipos de cinco personas que se dedicarán específicamente a la retirada manual de hierbas en los alcorques de los árboles y a la instalación de mallas antigerminantes donde esté indicado.
Para completar esta estrategia de mantenimiento, el Ayuntamiento está licitando un contrato de servicio para la restitución de los bordillos en mal estado, una medida preventiva para evitar la aparición de nueva vegetación en las grietas del pavimento. Este contrato, con un presupuesto de 231.000 euros y una vigencia de hasta cuatro años, prevé 175 horas de trabajo semanales. El plazo para presentar ofertas para este servicio finalizará el próximo 25 de mayo.






