El arquitecto Josep Maria Jujol vuelve a la actualidad con una mirada renovada gracias a la exposición “JuJoleJant l’arxiu: dibuixar i modelar”, que se puede visitar en Tarragona hasta el 15 de mayo. La muestra, comisariada por Roger Miralles, reúne más de 300 documentos —muchos de ellos inéditos— procedentes del archivo familiar del arquitecto. Hablamos con el comisario.
La exposición pone el foco en el proceso creativo de Jujol, destacando el papel central del dibujo y el modelado en su manera de trabajar. Según Miralles, los documentos permiten entender cómo el arquitecto partía de la observación de la naturaleza —animales y plantas— para desarrollar un lenguaje propio que evolucionaba hacia formas abstractas y, finalmente, arquitectónicas. “Trabajaba sobre todo a partir del dibujo. Primero dibujaba del natural, después hacía abstracción y, a partir de aquí, podía proyectar arquitectura», explica Miralles.
La muestra también incluye objetos originales, como elementos decorativos y piezas cotidianas que Jujol transformaba con creatividad, incluso en contextos de precariedad, como durante la guerra.
Con un archivo que ha pasado de 7.000 a más de 22.000 documentos, la donación familiar ha permitido redescubrir un patrimonio hasta ahora poco conocido. Esta nueva mirada contribuye a reivindicar la figura de Jujol más allá de su relación con Antoni Gaudí. “Deberíamos dejar de contraponerlos. Hay un momento en que trabajan juntos, y las grandes obras son de Gaudí y Jujol», asegura Miralles.
La exposición también destaca la vertiente más social del arquitecto, que trabajaba a menudo para clientes con pocos recursos, pero conseguía resultados extraordinarios con materiales sencillos.
“JuJoleJant l’arxiu” es una propuesta abierta a todos los públicos, que invita a descubrir no solo la obra final, sino también el pensamiento y la sensibilidad de uno de los creadores más singulares del modernismo catalán.






