Magí Seritjol afronta su última edición como director de Tarraco Viva tras casi tres décadas al frente del festival. La 28ª edición, que se está celebrando bajo la pregunta “¿Por qué Roma?”, se plantea como una reflexión sobre el papel de la historia, la cultura y el patrimonio en la sociedad actual. Hablamos de ello con él en ‘Carrer Major’.
Seritjol ha explicado que esta pregunta también significa “por qué la historia” y “por qué un festival de divulgación histórica hoy”. Según el director, Tarraco Viva ha contribuido a que la historia deje de ser percibida como un ámbito solo para especialistas y pase a formar parte de la vida cotidiana de mucha gente.
Seritjol ha defendido que la divulgación cultural debe ir más allá del consumo rápido e inmediato. Ha reivindicado los festivales como espacios para disfrutar con calma, conversar y pensar, en contraposición a la velocidad de las redes sociales y del consumo digital.
El director también ha subrayado que el patrimonio histórico debe servir para crear ciudadanía crítica y dar herramientas para entender el mundo actual. En este sentido, ha destacado una de las grandes lecciones de Roma: la capacidad de integrar culturas, lenguas, pueblos y religiones diferentes dentro de un mismo imperio.
Esta edición de Tarraco Viva incluye más de 500 actividades repartidas por todo el Camp de Tarragona y mantiene la voluntad de mostrar la antigüedad desde una mirada transversal, con propuestas vinculadas a la gastronomía, el teatro, la arquitectura, la astronomía, el arte y la recreación histórica.
De cara al futuro, el relevo en la dirección lo asumirá Julio Villar, una persona vinculada desde hace años al festival. Seritjol se ha mostrado optimista con esta nueva etapa y ha asegurado que Villar conoce bien el espíritu de Tarraco Viva y el valor de la divulgación histórica.
Con esta última edición, Magí Seritjol cierra una etapa marcada por la pasión, el rigor y la capacidad de convertir el pasado en una experiencia viva, crítica y compartida.






