El turismo sigue siendo uno de los principales motores económicos de la demarcación de Tarragona. Así lo defiende el catedrático de Economía de la Universidad Rovira i Virgili, Juan Antonio Duro, autor del estudio “Radiografía económica del sector turístico de la provincia de Tarragona”, impulsado por la Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de Tarragona (FEHT).
Durante una entrevista al programa Carrer Major, Duro ha asegurado que muchas de las críticas que recibe el sector turístico no se corresponden con la realidad de los datos. Según explica, uno de los principales tópicos es considerar que el turismo tiene un peso excesivo en la economía y que los recursos deberían destinarse a otros sectores más productivos. A pesar de reconocer que el turismo tiene retos importantes, especialmente vinculados a la estacionalidad, recuerda que España es la segunda economía turística más competitiva del mundo, solo por detrás de los Estados Unidos.
En cuanto a Tarragona, el catedrático destaca que el peso del sector responde a la existencia de recursos productivos de primer nivel que han convertido la demarcación en un destino turístico de referencia. En este sentido, considera que el debate no debería centrarse en reducir la importancia del turismo, sino en seguir mejorando su calidad y competitividad.
El estudio también pone el acento en el talento profesional. Duro subraya que el turismo es un sector muy heterogéneo, donde conviven actividades muy diversas, desde pequeños negocios hasta empresas de alojamiento altamente tecnificadas y con proyección internacional. Según explica, esta realidad a menudo queda oculta tras una visión simplificada del sector.
Sobre las condiciones laborales, el economista afirma que se han producido avances significativos en los últimos años, especialmente después de la pandemia. No obstante, considera que la gran transformación llegará con la reducción de la estacionalidad, hecho que permitiría ofrecer contratos más estables y retener mejor el talento joven.
Duro también defiende que el turismo genera actividad económica más allá de los establecimientos turísticos. En este sentido, apunta que cada vez hay una relación más estrecha entre las empresas turísticas y otros sectores, especialmente el tecnológico, contribuyendo a la creación de un ecosistema empresarial más amplio y competitivo.
En cuanto a la irrupción de la inteligencia artificial, considera que será una herramienta fundamental para el futuro del sector, aunque difícilmente sustituirá la dimensión humana que caracteriza la experiencia turística. Según afirma, el trato personal seguirá siendo un elemento diferencial, especialmente en destinos mediterráneos como Tarragona.
De cara al futuro, el catedrático identifica dos grandes retos para el turismo tarraconense: reducir la estacionalidad y diversificar la oferta. En este sentido, apuesta por avanzar hacia un modelo con actividad durante más meses del año y potenciar productos complementarios vinculados al patrimonio, la cultura y la enogastronomía.
Según Duro, la desestacionalización es la clave para mejorar las condiciones laborales y reforzar la competitividad del sector. Actualmente, la provincia de Tarragona es la segunda más estacional del Estado, solo por detrás de las Islas Baleares, una situación que considera necesario corregir para garantizar un crecimiento más equilibrado y sostenible.






