Calle Mayor | La nueva normalidad: vivir con calor extremo y riesgo de incendios

Cataluña afronta unos inicios de verano especialmente complicados, marcados por olas de calor cada vez más frecuentes, períodos de sequía más intensos y un riesgo de incendio forestal que se extiende durante más meses del año. Los grandes incendios ya no son episodios excepcionales, sino una realidad con la que los servicios de emergencia deben convivir cada temporada.

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Para analizar esta situación, el investigador del grupo de investigación Gratet, especialista en cambio climático y turismo, decano de la Facultad de Turismo y Geografía de la URV y bombero voluntario, Òscar Saladié, explica que los incendios actuales tienen una virulencia que va más allá de la quema de vegetación. Según él, muchos fuegos afectan zonas urbanizadas, con urbanizaciones y viviendas cercanas, lo que obliga a los bomberos a priorizar la protección de personas e infraestructuras.

Saladié defiende que lo excepcional se ha convertido en una nueva normalidad y alerta de que el problema no es solo el cambio climático, sino también la gestión del territorio. La combinación de temperaturas extremas, baja humedad, viento, bosques con gran carga vegetal y el abandono de campos de cultivo dificulta cada vez más el control de los incendios. Por ello, considera imprescindible mejorar la gestión forestal, recuperar el mosaico agroforestal y crear franjas de seguridad alrededor de las zonas habitadas.

Esta nueva realidad también afecta al turismo. Cataluña, como destino turístico, deberá adaptarse a los efectos del cambio climático: menor disponibilidad de agua, más riesgos naturales, afecciones al litoral y posibles cambios en los hábitos de los visitantes. El especialista apuesta por un modelo turístico más sostenible, con menos concentración durante los meses más calurosos y mayor capacidad de adaptación.

Por último, Saladié señala que también hay que replantearse actividades al aire libre, como fiestas populares o eventos culturales, adaptando horarios y aplicando medidas preventivas para reducir los riesgos asociados al calor extremo. Según él, anticiparse será clave para proteger a las personas y garantizar que Cataluña pueda afrontar los retos climáticos de los próximos años.

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