El verano ha dejado en el Campo de Tarragona episodios meteorológicos extremos, con olas de calor muy intensas, récords de noches tórridas y también tormentas con lluvias torrenciales que han provocado afectaciones al territorio. Una situación que, según el meteorólogo Luismi Pérez, no es nueva en el clima mediterráneo, pero sí que está cambiando en intensidad.
En una entrevista al programa Calle Mayor, Pérez ha explicado que la combinación de calor persistente y episodios de lluvia torrencial forma parte del clima mediterráneo, pero que desde hace unos años estos fenómenos se están produciendo con una mayor intensidad. Según el meteorólogo, lo ocurrido este septiembre, con temperaturas récord para la época, es una muestra de esta nueva realidad climática.
Pérez asegura que la tendencia apunta a veranos con más episodios de calor extremo y tormentas más intensas, aunque rechaza la idea de que cada año tenga que ser necesariamente más caluroso que el anterior. “Nuestro clima está cambiando”, ha remarcado, destacando que los episodios extremos serán más habituales en el futuro.
El meteorólogo también ha puesto el foco en la necesidad de adaptar el territorio. Considera que hay que avanzar en medidas de prevención, especialmente en zonas inundables, y pide más valentía a la hora de tomar decisiones urbanísticas y legislativas. Ha recordado que existen infraestructuras y zonas habitadas expuestas al riesgo de inundaciones, como algunos puntos cercanos al Francolí, donde habrá que actuar para reducir posibles afectaciones.
Uno de los fenómenos que más preocupan a Pérez son las noches tórridas, con temperaturas mínimas por encima de los 25 grados. Explica que estas noches son especialmente perjudiciales porque impiden que las casas se refresquen de manera natural y afectan al descanso, el rendimiento laboral y escolar, especialmente entre la población más vulnerable.
Sobre la situación de los próximos días, el meteorólogo prevé un descenso claro de temperaturas en el Campo de Tarragona, con una normalización tras el calor extremo. Eso sí, advierte de que la sequía seguirá siendo un problema porque las precipitaciones han sido muy irregulares en el territorio.
Pérez apunta que, tras esta tregua térmica, las temperaturas podrían volver a situarse por encima de lo habitual durante el mes de septiembre.






