Dos goles pasados el minuto 90. Uno en propia puerta, el otro a balón parado. Han supuesto sumar cuatro puntos, las dos últimas victorias del Nàstic en el Nou Estadi ante el Murcia y el Sevilla Atlético. Es la mejor explicación para una temporada desastrosa, y completamente al límite. Ya no digo sin ninguno de estos dos goles, pero tan solo sin haber marcado uno de los dos, la realidad del equipo pasaría de ser crítica como es ahora, a ser una tumba deportiva e institucional.
El partido del sábado pasado es de los peores que he visto en 1ª Federación, no del Nàstic, en general, y no considero que haya visto pocos. Por rendimiento, por nivel competitivo, fue absolutamente insostenible. Lo que mostró el Sevilla Atlético sobre el césped está al nivel de los peores equipos que han pasado por esta competición desde su creación en 2022. Y sin ningún espíritu competitivo, ya están descendidos. Parecía que estuviera pidiendo al Nàstic que ganara el partido, y no lo hicimos hasta el 96, de córner, como en el primer gol.
Esta semana, la fe de Óscar Sanz permitió desbloquear una situación de prácticamente vida o muerte en la categoría, pero ver el bloqueo del equipo en un escenario como el del sábado sigue siendo durísimo, incluso para los muchos que lo tenemos asumido desde hace meses.
Y este próximo domingo llega un escenario de muchísima más tensión. Otro partido que puede definirlo todo, de hecho apunta a hacerlo. Una victoria grana dejaría la permanencia casi hecha. Un empate lo dejaría todo abierto, todo por decidir a falta de solo dos jornadas. Y una derrota… Pues una derrota en Tarazona dejaría al equipo muy tocado, con la sensación de estar condenado al descenso. Sí, es así de duro. Estamos a una derrota fuera de casa de encontrarnos en esta situación. Y pensando en el rendimiento del equipo fuera de casa y bajo presión…
ESTA ES LA ENTRADILLA QUE FIRMA ADRIÀ TELLA PARA LA ÀREA GRANA DE ESTA SEMANA






