Hoy en La Furgo de #CarrerMajor. Nos desplazamos hasta Bonavista para conocer de cerca la nueva estación de tratamiento de agua potable impulsada por Ematsa, un proyecto clave para el futuro del abastecimiento en Tarragona. Esta infraestructura nace con el objetivo de mejorar la calidad del agua de consumo y reforzar la seguridad del sistema, especialmente en situaciones de emergencia o problemas de suministro.
Situada al lado del Depósito de Bonavista, la planta permitirá tratar el agua procedente de los pozos de la Buella y Soler Bas, con capacidad para suministrar a más de 40.000 personas, la población aproximada de los barrios de Poniente. La inversión ya ejecutada es de 1,7 millones de euros, e incluye tratamientos específicos como filtros de carbón activo para eliminar microcontaminantes y líneas de sílice para reducir hierro y turbidez, mejorando así el sabor y la seguridad sanitaria del agua.
El proyecto también incorpora un control exhaustivo de calidad: más de 30 parámetros son monitoreados diariamente, incluyendo pH, nitratos, materia orgánica, color y turbidez, con sistemas de vigilancia en línea que garantizan un abastecimiento continuo y fiable. Esta instalación transforma una vulnerabilidad histórica en oportunidad, reduciendo la dependencia del agua del Consorcio de Tarragona y aumentando la resiliencia del sistema.
Además, se han previsto futuras mejoras, con una inversión adicional de 0,6 millones de euros para reforzar la presión en Buenos Aires y 1 millón más para ampliar la red de distribución en Bonavista y la Canonja. Como señala Ematsa, estas medidas son fundamentales para garantizar un suministro estable en caso de incidencias y sequía, asegurando la calidad y la continuidad del servicio para toda la ciudad.
Con este proyecto, Tarragona apuesta por un modelo de gestión hídrica más sostenible, tecnológico y seguro, y La Furgo acompaña a los vecinos para conocer todos los detalles en primera persona.






