La consellera de Salut, Olga Pané, ha anunciado que se revisarán los protocolos de seguridad del hospital Joan XXIII de Tarragona tras la muerte de un paciente por arma de fuego esta madrugada. Pané se ha desplazado al centro sanitario para conocer de primera mano los hechos, que ha calificado de «inusuales y extraordinarios», y ha señalado que los Mossos d’Esquadra continúan investigando el caso.
La víctima estaba ingresada tras resultar herida en un tiroteo en Salou el pasado 16 de octubre. Según ha explicado la consellera, el paciente había sido trasladado a planta tras dejar de necesitar atención en la unidad de cuidados intensivos (UCI).
Pané ha indicado que el hospital disponía de dos profesionales de seguridad en el conjunto del centro, la dotación habitual, en el momento de los hechos. Los vigilantes estaban activos, pero atendían otro incidente, cuya posible relación con el caso también se investiga. La consellera ha defendido que hay que garantizar la seguridad de pacientes y profesionales sin dificultar el acceso de las familias a los centros sanitarios.
Apoyo psicológico a los profesionales que presenciaron los hechos
Los profesionales que trabajaban en el turno de noche en la planta presenciaron los hechos y han recibido apoyo psicológico del SEM y del propio hospital. Pané ha asegurado que la dotación de personal era la habitual y que el incidente no ha alterado la atención al resto de pacientes.
La esposa de la víctima, que estaba con él en el momento de los hechos, fue atendida en urgencias y se encuentra bien, según ha confirmado la consellera.








