Los alcaldes de Roda de Berà, Pere Virgili, y del Vendrell, Kenneth Martínez, reclaman actuaciones de fondo para reducir el impacto de las inundaciones tras las riadas de este fin de semana y coinciden en señalar la vía del tren como una de las infraestructuras que dificulta la salida del agua hacia el mar.
Martínez considera que hay que tomar «decisiones valientes» ante unas problemáticas «estructurales». Apunta que la vía del tren y la N-340 actúan como barreras al paso del agua en diversos puntos del litoral.
Mientras que Virgili reclama a Adif que actúe «de manera contundente» y gaste «el dinero que sea necesario» para hacer «más permeable» la línea ferroviaria.
En cuanto a la ausencia del ES-Alert, ninguno de los dos alcaldes cuestiona la decisión y ambos remarcan la dificultad de prever la intensidad de este tipo de tormentas.
El hotel Maramar de Coma-ruga, desalojado
El Hotel Maramar de Coma-ruga, en el Vendrell, ya ha sido desalojado tras que las lecturas de toxicidad hayan salido negativas. Anoche, los Bomberos confinaron de forma preventiva el establecimiento porque se localizaron pastillas de cloro que se diluyeron con la inundación del aparcamiento por las lluvias de la madrugada. El Servicio de Emergencias tuvo que atender a una persona, herida leve, que fue trasladada al hospital.
Los Bomberos siguen trabajando en el lugar para retirar el agua acumulada del aparcamiento. Numerosos turistas esperan la llegada de la grúa para llevarse sus coches. Mientras, vecinos y visitantes de Coma-ruga se afanan en retirar los objetos que han quedado inservibles tras la riada.






