La Guardia Urbana de Tarragona está inmersa en una campaña de protección de los peatones y de control y vigilancia de las distracciones al volante, en colaboración con el Servicio Catalán de Tráfico (SCT), del 6 al 12 de abril.
Con esta iniciativa se pretenden reducir las distracciones en la conducción, sobre todo las motivadas por el uso de dispositivos móviles, pantallas o auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido y también velar por que los conductores respeten las indicaciones de los semáforos, entre otros.
Los objetivos son reducir la accidentalidad, y concretamente los atropellos, prevenir las conductas de riesgo y concienciar a la ciudadanía del impacto que tienen las distracciones al volante. Para reforzar esta tarea preventiva, la policía tarraconense está realizando controles en diferentes puntos de la ciudad, tanto con agentes uniformados como de paisano.
El año pasado también se hizo esta campaña y en una semana se pusieron 54 denuncias, de las cuales 16 fueron por no hacer caso de las indicaciones del semáforo; 5 por circular con un vehículo utilizando pantallas visuales incompatibles con la atención permanente a la conducción, 19 por usar aparatos de telefonía móvil o cualquier otro sistema de comunicación que requiera la intervención manual del conductor y 14 denuncias por utilizar el teléfono móvil sujetándolo con la mano o entre el casco y la cabeza, manipular navegadores u otros dispositivos electrónicos, o llevar mecanismos de detección de radares o cinemómetros.






