El servicio marítimo de la Guardia Civil triplicó el número de inspecciones de embarcaciones recreativas en la costa tarraconense durante el verano de 2025, si bien el número de denuncias (dieciséis) se mantuvo estable respecto a años anteriores. Según el capitán y jefe del servicio, Alfredo Moreno, estos resultados son fruto de la pedagogía realizada durante las campañas de prevención. La mayoría de las sanciones que imponen son por no llevar el recibo del seguro y no tener la documentación en regla en el ámbito de las titulaciones, certificaciones de habilidad y patrón de los vehículos. Desde mediados de junio hasta el 15 de septiembre, tres embarcaciones y una veintena de efectivos del cuerpo se encargan de controlar la costa Daurada y ebrenca.
Con la campaña de verano en marcha, el servicio marítimo de la Guardia Civil ha comenzado las inspecciones a motos de agua, veleros y otros tipos de barcas recreativas con la embarcación Riu Francolí, la más grande de toda Cataluña. Durante los meses de verano, recorrerán la costa tarraconense, de punta a punta, pasando por La Ràpita, l’Hospitalet de l’Infant, Cambrils, Salou hasta Segur de Calafell. De esta manera, darán respuesta a la afluencia de embarcaciones y bañistas. «Intentamos ser equitativos, pero seguramente en la zona del Cap Salou hay más afluencia que en el delta del Ebro», puntualiza Moreno.
El jueves pasado, el cuerpo inspeccionó diez motos de agua, una embarcación turística y trató de localizar un velero por navegar en una zona de baño. «Es una línea roja porque afecta a la seguridad de los bañistas», afirma. Al mismo tiempo, dice que los conductores de motos de agua son un colectivo que siempre colabora. En el caso de los inspeccionados, todos tenían la documentación en regla. De hecho, tener la documentación al día es una de las principales irregularidades que encuentran los agentes.
El recibo, el gran olvidado
«Generalmente, interponemos denuncias por no tener el recibo del seguro, la gente aún tiende a creer que el seguro es como el del coche, pero en el medio marino hay que presentar el recibo», señala. Seguidamente, las denuncias más frecuentes son por no tener en regla la documentación, ya sea por las titulaciones, certificaciones y patrón de las embarcaciones, así como por incumplimiento de las medidas de seguridad. «Desafortunadamente, aún hay personas que tienen bengalas caducadas, el extintor no correspondiente o les falta», añade el capitán.
El año pasado, el servicio marítimo interpuso dieciséis denuncias durante la campaña de verano y casi triplicaron las inspecciones. «Estamos haciendo un gran esfuerzo por transmitir los valores pedagógicos y la importancia de la seguridad en el mar», comenta el responsable. «Aunque las hayamos triplicado, no hemos aumentado las denuncias, eso quiere decir que vamos por el buen camino», subraya. Finalmente, en cuanto a los auxilios, también asegura que se han triplicado en los últimos años. «Nos gustaría que fueran cero», concluye.
También se triplican los rescates
En cuanto a los rescates marítimos, Moreno ha explicado que durante los últimos años también se triplicó el número de rescates, un dato que atribuye a un progresivo crecimiento de la afluencia de usuarios. «Me gustaría que fueran cero, pero esto también quiere decir que estamos en condiciones de demostrar a la ciudadanía que estamos aquí para auxiliar a quien lo requiera», ha cerrado.






