El episodio de lluvias torrenciales en el Baix Penedès y el Tarragonès ha finalizado con un total de 11 personas heridas y 829 llamadas al 112. El incidente más relevante ha sido la caída de un muro en Roda de Berà, que ha afectado a tres personas, dos de ellas heridas de gravedad. En el marco del episodio de lluvias, que ha llegado a acumular 145 litros por metro cuadrado en municipios como el Vendrell y 136 en Torredembarra, también se han trasladado un centenar de personas del Camping Arc de Berà y un centenar más de una discoteca del Vendrell a espacios de acogida.
La alerta por el plan Inuncat sigue activa y, de cara a mañana domingo, el Servicio Meteorológico de Cataluña prevé más tormentas pero sin alcanzar los mismos niveles de intensidad.
El Gobierno ha constatado que las lluvias torrenciales de la madrugada pasada han superado las previsiones y se ha puesto a disposición de los ayuntamientos para reparar los desperfectos. Así lo ha señalado el consejero de Justicia, Ramon Espadaler, desde el Vendrell, donde se ha desplazado para hacer seguimiento del episodio. Espadaler también ha explicado por qué no se envió ninguna alerta ES-Alert para avisar a la población.
La carretera N-340 se ha reabierto a las ocho menos cuarto de la mañana tras que durante la madrugada se haya tenido que cortar por inundaciones en ambos sentidos entre el Vendrell y Torredembarra y por los coches que han quedado atrapados por las lluvias.
En cuanto a los trenes, la circulación ferroviaria se ha restablecido en la línea R13 entre Sant Vicenç de Calders y Roda de Berà a las tres y media. Se había interrumpido antes de las dos por la presencia de objetos de grandes dimensiones en la zona de vías, derivada de condiciones atmosféricas adversas. De hecho, la estación de Sant Vicenç de Calders sufrió inundaciones esta madrugada y esto cortó el servicio de varias líneas que pasan por allí. La circulación se ha restablecido con horarios alterados hacia las nueve de la mañana.






