La portavoz del grupo municipal del Partido Popular en Tarragona, Maria Mercè Martorell, ha alertado de que Tarragona podría ver cómo los ciclistas del Tour de Francia tienen que adaptarse a unas condiciones complicadas a su paso por la ciudad. Martorell ha soltado que «debido al mal estado del asfalto, los corredores tendrán que ir con mountain bike”.
Según Martorell, el retraso en las obras de renovación del asfaltado —que ya advirtió durante el plenario del mes de marzo— ha acabado derivando en problemas de última hora. El concurso público para ejecutar las obras ha quedado desierto, hecho que complica todavía más la puesta a punto de las calles antes de la llegada de la carrera, tal como ha adelantado el Diari de Tarragona.
En declaraciones a los medios, la líder popular ha ironizado sobre la situación, asegurando que “si no llega el Tour, las calles están bien, pero si vienen se tienen que reparar”. Con todo, ha celebrado con sarcasmo que el evento sirva para impulsar mejoras: “Que vengan cada año”, ha dicho.
Martorell ha cargado contra el gobierno municipal, al que acusa de improvisación constante. Según la portavoz, la gestión actual se basa en “ir tapando agujeros a última hora”, generando incertidumbre y falta de previsión en una ciudad que, asegura, necesita planificación.
También ha criticado que el calendario de asfaltado esté condicionado por un evento que califica de marketing político. El presupuesto municipal destina 1,1 millones de euros a esta partida, una cantidad que, según Martorell, ya se ha agotado prácticamente con solo tres o cuatro calles renovadas.
Finalmente, la concejala ha expresado el deseo de que las obras se puedan completar a tiempo para evitar, dice, “un ridículo internacional”. “Tarragona no se lo merece”, ha concluido.






