El pleno del Ayuntamiento ha aprobado inicialmente la modificación de la ordenanza que regula la Zona de Bajas Emisiones de Tarragona. El objetivo, según el equipo de gobierno, es facilitar su adaptación ante posibles cambios en la legislación catalana.
La concejala Sonia Orts ha explicado que la modificación permitirá incorporar automáticamente a la ordenanza municipal las exenciones previstas por la normativa catalana. Según Orts, los cambios buscan garantizar que la aplicación de la Zona de Bajas Emisiones no deje a nadie atrás.
Una de las principales novedades es el aumento de los accesos esporádicos para los vehículos sin etiqueta ambiental. Las autorizaciones pasarán de las 12 actuales a 24 anuales, la misma cifra que establece la legislación catalana y que ya aplica Reus.
La propuesta también modifica la exención destinada a los residentes de Tarragona. De esta manera, no se diferenciará entre las personas que viven dentro o fuera de la Zona de Bajas Emisiones. Todos los residentes podrán entrar y salir de la zona sin restricciones hasta el 31 de diciembre de 2027.






