El paseo marítimo de la Pineda ha abierto al público esta semana tras más de un año de obras que han transformado la fisonomía de la zona gracias a una inversión de 8,5 millones de euros que han permitido ganar 20 metros de playa, que en parte se renaturalizará, y reducir significativamente el tráfico rodado.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha visitado este miércoles la zona y ha afirmado que estos trabajos son «el ejemplo de cómo se debe entender el litoral».
Los trabajos han permitido incorporar 38.600 m2 de terrenos al dominio público marítimo-terrestre, se ha actuado en 13.000 m2 de zonas pavimentadas, se han generado 19.000 m2 de zonas ajardinadas y se han deconstruido 9.000 m2 a lo largo de un kilómetro de fachada marítima.
El alcalde de Vila-seca, Pere Segura, ha reconocido que se trataba de un día de «felicidad», mientras que Morán ha explicado que haber retrasado la línea de costa y eliminar un tramo de carretera demuestra que «es posible mejorar la calidad de vida en espacios consolidados sin sembrar más hormigón».
Respecto a estas inversiones ha citado las reposiciones de arena que se han hecho los últimos años en muchas playas de manera repetida cada vez que un temporal golpeaba con fuerza el litoral. Morán ha explicado que aunque puede haber casos donde esté justificada la aportación de arena, el hecho de que las tormentas sean frecuentes evidencia «que esta herramienta ya no sirve».






