Más de 120 personas participan cada año en el Programa de rehabilitación cardíaca del Hospital Universitario Joan XXIII tras haber sufrido un infarto. Un circuito que combina seguimiento médico, educación sanitaria y ejercicio físico supervisado para favorecer la recuperación y prevenir nuevos episodios cardiovasculares.
Cuando la evolución es favorable, los pacientes pueden recibir el alta hospitalaria al cabo de 48 o 72 horas, pero la recuperación continúa con un seguimiento que permite controlar los factores de riesgo y adaptar los hábitos de vida.
El programa tiene una duración de entre ocho y doce semanas e incluye sesiones de ejercicio tres días a la semana, visitas médicas y educación sobre alimentación, medicación y la vuelta progresiva a la vida cotidiana. Así lo explica Óscar Peiró, cardiólogo del Hospital Joan XXIII.
Desde el hospital destacan que la rehabilitación cardíaca ayuda a los pacientes a recuperar confianza y autonomía tras un infarto, reduciendo el riesgo de nuevos episodios y facilitando el retorno a la vida habitual.






