El Nàstic busca en el estadio Enrique Roca recuperar las buenas sensaciones y dejar atrás la dolorosa derrota de la semana pasada en Tarragona ante el Sant Andreu. Será un duelo de alta exigencia, ya que el equipo grana se enfrentará al Real Murcia, uno de los rivales directos en la parte alta de la tabla.
Tras encadenar dos derrotas consecutivas, el Nàstic tiene el objetivo de reaccionar y corregir los errores de la última jornada, sabiendo que una victoria le permitiría recortar distancias y engancharse de lleno a la lucha por las plazas de play-off. Además, el conjunto murciano lleva fuerte en casa, en un feudo donde la temporada pasada el Nàstic ya pudo comprobar la dificultad de sumar en un ajustado 3 a 2.
Aunque el momento del equipo es complicado, Xisco Campos indica que el equipo es capaz de dejar atrás las críticas y confía en que el trabajo del día a día se vea reflejado en el enfrentamiento.
El partido se jugará este domingo a partir de las doce del mediodía.








