Además de las importantes afecciones a la movilidad en el interior de la ciudad de Tarragona, el Tour de Francia provocará afecciones graves por carretera el domingo 5 de julio, con la etapa de Tarragona a Barcelona.
La jornada del domingo coincidirá con los desplazamientos hacia las playas, supondrá cortes de unas cinco horas en vías del corredor litoral, principalmente la N-340 y la C-31, y la gratuidad del peaje de la C-32 entre las 11 y las 16 horas.
El Govern pide a la ciudadanía que tenga en cuenta las afecciones previstas. Concretamente, habrá cortes en la A-7, la N-340, la C-31 y la BV-2041 y diversos accesos de la C-32, B-24, B-23 y C-32 en el entorno metropolitano. Se prevé la restricción de diversos tramos y desvíos obligatorios en puntos como Torredembarra, El Vendrell, Vilanova i la Geltrú, Sitges, Castelldefels, Begues, Vallirana, Molins de Rei, Sant Just Desvern y Esplugues de Llobregat.
Como alternativas, habrá la AP-7, la C-32 y las rondas de Barcelona. También, la N-240, la AP-2, la C-15, la A-2, la C-16, la A-27 y la T-11, en este caso para desplazarse entre las comarcas de costa y las del interior.
Como medida extraordinaria, se levantarán las barreras de los peajes en la autopista C-32 sur para los vehículos ligeros durante las afecciones del Tour del domingo. No se prevén restricciones generales para los vehículos pesados, pero sí limitaciones específicas.
El Servei Català de Trànsit (SCT) prevé que la situación se haya normalizado hacia las 18:00 horas y, por tanto, recomienda desplazarse a partir de esa hora, sobre todo para volver al área metropolitana de Barcelona.
Los cortes temporales, desvíos y restricciones durarán unas 5 horas de media por tramo, ya que se activarán unas 3 horas antes del paso de los ciclistas y se reabrirán una hora después, aproximadamente.
También se prevén refuerzos en las líneas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) el jueves, por la presentación de los equipos, y durante el fin de semana, mientras que habrá modificaciones en los recorridos de los autobuses interurbanos. El dispositivo de seguridad movilizará a 4.500 policías, 3.600 de ellos agentes de los Mossos d’Esquadra.






