Los grana han caído por 2-0 en un partido marcado por la falta de acierto y por las facilidades defensivas ante un rival de la zona baja. Por tanto, el equipo de Pablo Alfaro desaprovecha una oportunidad clara para sumar fuera de casa y coger aire en la clasificación.
Un gol que condiciona el partido
El inicio ya ha sido complicado. De hecho, el Marbella ha salido con más intensidad y ha generado peligro desde los primeros minutos. Aun así, el Nàstic también ha tenido opciones, como un remate de Álex Jiménez o un centro de Jaume Jardí que ha acabado en el larguero.
Ahora bien, en el minuto 22 ha llegado el punto de inflexión. Una acción con falta de concentración ha acabado con el gol de Víctor Sánchez, después de que los grana se quedaran parados reclamando una posible falta.
Sin respuesta y con poca profundidad
A partir de aquí, el partido se ha encallado para el Nàstic. Por un lado, ha tenido más balón. Pero, por otro, no ha encontrado soluciones en ataque. Los centros no encontraban rematador y las acciones ofensivas morían sin peligro.
Tras el descanso, los cambios han intentado sacudir al equipo. Sin embargo, la dinámica no ha cambiado. Pese a alguna llegada puntual, como un chut de Delgado o una acción de Juanda, el conjunto tarraconense no ha logrado generar ocasiones claras de gol.
Rebollo sostiene, pero el Marbella sentencia
Con el paso de los minutos, el Marbella ha aprovechado los espacios. Aquí ha aparecido Dani Rebollo, que ha evitado un marcador más amplio con varias paradas de mérito. Ahora bien, en el minuto 76, la expulsión de Mángel Prendes ha complicado todavía más el panorama.
Finalmente, en el minuto 84 ha llegado el 2-0 definitivo. Pese a dos intervenciones previas de Rebollo, el tercer remate ha acabado en el fondo de la portería. Además, en el tramo final, Óscar Sanz ha visto la decimoquinta amarilla y será baja por sanción.






