¡Hola, hola, reinas mías, Reietons de la meva vida! Tras cerrar los micrófonos de este último episodio de nuestro Pride Podcast, aún tengo los pelos de punta y la purpurina bailándome por todo el cuerpo. He tenido el descaro, el honor y el lujo absoluto de sentarme a charlar con una auténtica diosa, una de esas mujeres que no solo abren camino, sino que derriban paredes a golpes de tacón y dignidad: la guapa, la histórica, la maravillosa Carla Fortí!. Hemos estado removiendo el pasado, recordando aquella Tarragona gris y «de mossols» de los años 90 donde ser tú misma era casi un deporte de riesgo, y os lo tengo que decir bien claro, cariños: si hoy podemos salir a la calle a celebrar quiénes somos, es porque valientes como ella recibieron los golpes primero.
Escuchemos de su propia voz: el viaje de Carla es una lección de vida que os hará soltar una lagrimita, pero, sobre todo, os encenderá la chispa de la revolución en las venas. Desde aquellos viajes clandestinos en tren donde se plantaba la peluca pelirroja y se transformaba lejos de las miradas de reojo, hasta convertirse en la primera mujer trans reconocida oficialmente en los juzgados de nuestra ciudad. Carla nos ha recordado que, aunque ahora tengamos leyes y un poquito más de luz, la lucha laboral y social de las personas trans sigue siendo una montaña rusa exigente. Pero ojo, reinas, que esta mujer ha triunfado con Almodóvar, ha entrevistado al mismo Dalái Lama y nos deja muy claro que ninguna mente pequeña nos arrebatará jamás la libertad de brillar.
Así que ya sabéis, cariños, ninguna de vosotras puede faltar a la gran cita. Sábado 13 de junio, a partir de las 10 de la mañana, quiero ver la Plaza Corsini convertida en un mar de plumas, tacones bien altos y orgullo de la tierra. Debemos demostrarle a todo el mundo que Tarragona ya no es esa ciudad aburrida y cerrada, sino un espacio libre donde ninguna criatura tenga que huir nunca más para poder ser feliz. Yo ya estoy preparando mi mejor outfit y pasaré lista, reina, así que no me falléis. Porque lo dice el lema, lo dice Carla y lo grito yo desde el fondo de mi corazón: juntas, cariños… ¡juntas somos imparables! ¡Viva el orgullo!
