En esta nueva entrega de Aspercamp nos adentramos en un concepto transformador: el flourishing o el arte de florecer y prosperar. Durante nuestra conversación, abordamos cómo las mujeres autistas se enfrentan diariamente a un entorno que, a menudo, no es accesible ni está pensado para la neurodiversidad. Analizamos el impacto que tiene el capacitismo interiorizado —esa voz que durante años te repite que no eres capaz o que no haces las cosas lo suficientemente bien— y cómo podemos invertir ese diálogo interno para convertirlo en una herramienta rica, positiva y llena de autorespeto. Se trata de dar el salto de la queja o la exigencia constante hacia una mirada de cuidado y aceptación de una misma.
A través de vivencias muy personales, compartimos la importancia de identificar nuestras necesidades reales, desde la regulación sensorial hasta la gestión de la ansiedad anticipatoria, aprendiendo incluso a ponerle nombre y «hablar» con nuestros propios miedos. Además, ponemos en común la definición propia de calidad de vida que hemos construido, la cual incluye dimensiones tan vitales como el equilibrio sensorial, el tiempo para los intereses profundos, la autodeterminación y el valor de encontrar vínculos seguros. En definitiva, enviamos un mensaje claro de complicidad: la clave no es fijarnos en «qué debemos hacer», sino en «qué necesitamos», aprendiendo a decir «no» para poder decirnos un «sí» muy grande a nosotras mismas.






