¿Qué tiene que ver una fuente, un santo y Tarragona? La historia que da origen a San Magín

Detrás de los actos populares se esconde la centenaria leyenda de San Magín. Esta historia combina religión, tradición e identidad de toda una ciudad.

PUBLICITAT

Cada mes de agosto, Tarragona se viste de gala. La ciudad celebra sus fiestas más arraigadas. No obstante, el origen de esta celebración se remonta a siglos atrás. Todo comenzó con un relato que ha perdurado durante generaciones.

El origen de una tradición que perdura desde hace siglos

La fiesta nace con la figura del santo. Según la tradición, fue un ermitaño del siglo III. Vivía en la zona de la Brufaganya, en la actual Cuenca de Barberá.

El relato cuenta que lo persiguieron durante el Imperio Romano. Mientras huía, se refugió en una zona muy seca. En aquel lugar no había ninguna fuente de agua.

Según el pueblo, el ermitaño golpeó la roca con su bastón. De esta manera, hizo brotar agua milagrosamente. Así satisfizo la sed de los perseguidores y de los animales.

Este hecho unió para siempre al santo con el agua. Hoy en día, el agua sigue siendo el gran símbolo festivo. Si quieres conocer otros eventos de la ciudad, puedes consultar el programa de San Magín 2026.

De milagro a tradición: la historia del agua de San Magín

Uno de los elementos más característicos de la celebración es el descenso del agua de San Magín, que cada año llega a Tarragona tras un recorrido tradicional desde el santuario de San Magín de la Brufaganya.

Esta agua se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la fiesta y representa la conexión entre el territorio, la naturaleza y la devoción popular. Con el paso del tiempo, esta tradición religiosa fue incorporando nuevos elementos festivos, convirtiendo San Magín en una celebración abierta a toda la ciudadanía.

Una fiesta que forma parte de la identidad tarraconense

Este evento es mucho más que una celebración religiosa. Los gigantes y el Seguici Popular llenan las calles de la ciudad.

Además, actos como el «remullada» (mojadura) unen a miles de vecinos. En definitiva, la ciudad mantiene viva una tradición única cada verano.

PUBLICITAT