La Denominación de Origen Tarragona ha cerrado la vendimia de este 2026 con un balance muy positivo en cuanto a la calidad de la uva, pero con una producción que podría quedar por debajo de los dos millones de kilos. Las altas temperaturas de agosto y la falta de agua han provocado una de las cosechas más tempranas que se recuerdan.
En una entrevista al programa Carrer Major, la presidenta de la DO Tarragona, María Rosa Blanch, ha explicado que la vendimia comenzó a finales de julio y que, a diferencia de otros años, las diferentes variedades de uva han tenido que ser recolectadas de manera continuada, sin las pausas habituales. Esta situación ha obligado a las bodegas a reorganizar el trabajo para garantizar que la uva llegara en las mejores condiciones.
Aunque las lluvias de los últimos meses han mejorado la situación respecto a los años de sequía más intensa, Blanch ha advertido que el agua sigue siendo insuficiente. Esto ha hecho que la uva no alcanzara el peso esperado, con una producción inferior a los 2,2 millones de kilos del año pasado.
Aun así, la presidenta de la DO se ha mostrado muy satisfecha con la calidad del producto y ha asegurado que las primeras catas de los vinos de este año ofrecen resultados excelentes.
Por otro lado, la DO Tarragona trabaja en la recuperación del Tarragoní, una variedad ancestral de uva que este año ha permitido elaborar los primeros vinos experimentales. La previsión es presentar los resultados públicamente durante el 2027, una vez superadas las valoraciones técnicas correspondientes.
Paralelamente, las bodegas de la denominación de origen participan este fin de semana, del 16 al 18 de octubre, en la Feria Tarragona Marida y la Fiesta del Romesco, que unen vino, gastronomía y actividades divulgativas en la Rambla Nova y el Teatro Tarragona.








