Llega el final de octubre y nuestras calles se llenan de un choque cultural inevitable: cucuruchos de castañas calientes y bandejas de panellets conviviendo con disfraces de terror, telarañas de plástico y niños pidiendo dulces puerta a puerta.
Pero, ¿de dónde surge esta obsesión por atiborrarnos de frutos secos para recordar a los difuntos? ¿Y en qué momento cambiamos los nabos iluminados de Irlanda por las calabazas gigantes de película de miedo? En este episodio desmontamos el lore que conecta la muerte, el fin de las cosechas y las ganas de fiesta a ambos lados del Atlántico.
Descubrimos por qué los antiguos campaneros de iglesia —encargados de tocar a muertos toda la noche de Todos los Santos— convirtieron las castañas asadas y el moscatel en su kit de supervivencia, y cómo los panellets heredan directamente el concepto de las antiguas ofrendas funerarias de alimentos. Al mismo tiempo, viajamos a las raíces celtas del Samhain irlandés para entender cómo una festividad pagana para ahuyentar espíritus viajó a Estados Unidos para transformarse en una industria global. Deja de lado el falso dilema de tener que elegir: prepara el boniato, enciende la calabaza y descubre por qué ambas tradiciones son, en realidad, dos caras de la misma moneda.



