La demarcación de Tarragona mantiene una evolución económica favorable y un buen ritmo de creación de empleo a pesar de la inestabilidad geopolítica, el encarecimiento de la energía y la persistencia de la inflación. Así lo concluye el informe trimestral de coyuntura económica de la Cátedra para el Fomento de la Innovación Empresarial de la Universidad Rovira i Virgili, que destaca que el valor añadido bruto del territorio creció un 3,1% durante el 2025, por encima de la media catalana.
El estudio señala el dinamismo industrial del Camp de Tarragona y el protagonismo del sector servicios en la recuperación de las Terres de l’Ebre. A pesar de esta evolución positiva, también advierte de retos como una tasa de paro superior a la media catalana, la estacionalidad laboral y las desigualdades económicas entre comarcas.
El informe se ha presentado en la Cámara de Comercio de Tortosa junto con un monográfico sobre el capital natural del territorio. Este trabajo reivindica la valoración económica de los recursos naturales como una herramienta para avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Según el estudio, el capital natural del Camp de Tarragona se sitúa en 1.399 millones de euros, mientras que en las Terres de l’Ebre alcanza los 2.335 millones.








