La calidad de los carbohidratos durante el embarazo podría influir en el desarrollo cognitivo de los niños. Así lo indican dos estudios liderados por la Universidad Rovira i Virgili, que relacionan dietas maternas con un índice y una carga glucémica elevados con peores resultados cognitivos y motores en los hijos, desde los primeros meses de vida hasta la edad preescolar.
Según la investigación, los carbohidratos con un índice glucémico y una carga glucémica altos provocan subidas rápidas de glucosa en la sangre, mientras que alimentos como frutas enteras, verduras, legumbres y cereales integrales generan incrementos más graduales. Este factor, explican los investigadores, podría condicionar el desarrollo neurológico de los niños.
Los estudios han sido impulsados por Mònica Bulló, del grupo NuMeH de la URV, Victoria Arija, del grupo NUTRISAM, y Jordi Júlvez, del grupo NeuroEpia del IRB CatSud. El primer estudio analizó a más de mil mujeres embarazadas y sus hijos, siguiendo el neurodesarrollo de los niños entre los 8 y los 28 meses. Los resultados mostraron que dietas con IG y CG altos se asociaban a puntuaciones más bajas en lenguaje y habilidades motoras.
El segundo estudio incluyó a 420 mujeres y evaluó el neurodesarrollo de los niños hasta los cuatro años, centrándose en velocidad de procesamiento, habilidades no verbales, precisión visuomotora y coeficiente intelectual en edad preescolar.
Los expertos recomiendan que las guías nutricionales consideren no solo la cantidad, sino también la calidad de los carbohidratos durante el embarazo, para favorecer un desarrollo neurocognitivo óptimo desde las primeras etapas de la vida.






