La MAT entre Aragón y Tarragona reabre el conflicto territorial y la reprobación del modelo energético

La futura línea de muy alta tensión (MAT) entre Aragón y Tarragona ha reabierto el conflicto y el debate sobre un modelo energético que, según sus detractores, alejará la producción de las zonas de consumo, penalizará a las zonas más rurales y afectará a la soberanía energética.

Foto: ACN
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Instituciones locales, agricultores y entidades se oponen a una infraestructura que será «una nueva cicatriz de hierro» que creen que «hipotecará» el paisaje y el desarrollo socioeconómico del territorio. De hecho, temen que la MAT sea la puerta de entrada de nuevos parques eólicos y solares. Red Eléctrica defiende que «consensuará» el trazado de la MAT y desde la Selva se recuerda que «una consulta y mucha pedagogía social» permitió soterrar un tramo de la MAT en el Alt Empordà.

En este sentido, ayuntamientos, entidades ambientalistas y agricultores se han volcado en la oposición a la nueva MAT entre Aragón y Tarragona. El proyecto ha recibido 14.421 alegaciones – más de 17.000 sumando las recogidas en Teruel – y Red Eléctrica defiende que esta línea de muy alta tensión se hará con el «consenso» del territorio y abriendo un «proceso de diálogo», «una predisposición» a negociar que el territorio celebra, pero de la cual recelan. Unió de Pagesos (UP) se reunió recientemente con ellos, pero a pesar de «escucharlos», el sindicato agrario continúa pidiendo que se retire el proyecto.

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