El Nàstic ha vuelto a demostrar que habrá que sufrir hasta el último día para continuar una temporada más en la Primera Federación. El equipo grana ha superado al Sevilla Atlético, colista de la categoría y ya descendido, por 2 a 1 gracias a un gol de Óscar Sanz en el tiempo añadido.
Desde el primer minuto, al equipo grana le han faltado ideas en ataque, pero aun así ha sido capaz de generar un buen volumen de acciones ofensivas, también gracias a las facilidades de un rival que se ha presentado con jugadores de su segundo filial y del equipo juvenil. Pero sin acierto en los metros finales, ha acabado haciendo falta la ayuda del rival, concretamente de David López, que se ha marcado el 1 a 0 en su propia portería justo antes del descanso cuando intentaba evitar un remate de Óscar Sanz.
Lo más difícil ya estaba hecho, pero el Nàstic ha vuelto a demostrar por qué vive en una situación límite constante esta temporada. Después de otro grave error defensivo, los visitantes han aprovechado una de las pocas acciones de peligro para empatar el partido a los cinco minutos de la segunda mitad.
Drama en el Nou Estadi hasta el tiempo añadido…
Quedaba tiempo suficiente para revertir la situación, pero la impotencia se ha apoderado del Nou Estadi y de la gran mayoría de los jugadores grana. Se llegaba al tiempo añadido y el gol indispensable que necesitaba el Nàstic ha acabado llegando. De nuevo a balón parado y nuevamente con Óscar Sanz como protagonista. Esta vez el capitán no ha necesitado la colaboración de ningún rival y ha llevado el delirio (o mejor dicho la «tranquilidad») al Nou Estadi con el gol de la victoria.
Con estos tres puntos, el Nàstic sale provisionalmente de la zona de descenso, mientras espera el resto de resultados de esta jornada de sus rivales directos. Próxima parada, el próximo domingo a las cuatro y media en el campo del Tarazona, donde volverá a ser un todo o nada para el equipo grana.






