El aumento de precios supone un sobrecoste de unos 200 euros al día para una embarcación grande
Los pescadores de Tarragona alertan de una situación límite. El aumento del precio del combustible, a raíz del conflicto en Oriente Medio, ha hecho que el gasóleo prácticamente se haya doblado. Esto, por tanto, está impactando directamente en su actividad diaria. Y, de hecho, ya hay embarcaciones que han empezado a reducir días de pesca para poder asumir los costes.

Sobrecoste diario y decisiones forzadas
Según el secretario de la Federación Territorial de Cofradías de Pescadores de Tarragona, Xavier Domènech, el sector se encuentra con un sobrecoste de unos 200 euros diarios en embarcaciones grandes. Por eso, algunos pescadores tarraconenses ya optan por no salir al mar los viernes. Así, intentan guardar días de trabajo para el segundo semestre. Y lo hacen con la esperanza de que el conflicto internacional se resuelva y que los precios se moderen.
Además, Domènech insiste en que se trata de un momento “complicado”. Sobre todo porque la pesca es un sector altamente dependiente del gasóleo. Por lo tanto, no hay margen real para reducir el consumo.
Un impacto desigual según el tipo de pesca
Ahora bien, la afectación no es igual para todos. En este sentido, el responsable tarraconense destaca que las embarcaciones de arrastre o cerco son las más perjudicadas. Y es que tienen un consumo mucho más elevado.
En cambio, las barcas de artes menores, más pequeñas, pueden resistir un poco mejor este incremento. Sin embargo, el conjunto del sector sufre. Porque, además del combustible, hay que sumar otros costes estructurales como los salarios y las cuotas de la Seguridad Social.
Incertidumbre global con efectos locales
Aunque se trata de una problemática global —que afecta a pescadores de todo el Mediterráneo—, Domènech relativiza el impacto directo sobre el consumidor. Según explica, aunque una menor oferta podría hacer subir los precios, hay que tener en cuenta que solo se pesca un 17% del pescado que se consume.
Por lo tanto, la crisis del gasóleo afecta de lleno el día a día de los pescadores tarraconenses, pero no necesariamente se traducirá en un incremento inmediato de los precios en el mercado. Sin embargo, el sector reclama soluciones. Y lo hace antes de que la situación obligue a detener definitivamente la actividad en algunos casos.





