Carrer Major | El Hospital Joan XXIII se prepara para recibir la nueva promoción de MIR con 55 residentes

A pocos días de la elección de plazas del MIR, miles de jóvenes médicos de todo el Estado afrontan una de las decisiones más determinantes de su trayectoria profesional: elegir especialidad y centro hospitalario. Un proceso que combina ilusión, presión e incertidumbre, y que marca el paso definitivo de la universidad al mundo laboral.

Hospital Joan 23 XXIII Tarragona
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En una entrevista al programa Carrer Major, el doctor Francesc Feliu, vicepresidente del Colegio Oficial de Médicos de Tarragona y jefe de Estudios de Formación Sanitaria Especializada del Hospital Universitario Joan XXIII, ha destacado que este momento es “el sueño de toda la vida como estudiante” y una etapa especialmente significativa porque supone culminar la formación universitaria y entrar de lleno en la práctica asistencial.

Feliu ha remarcado que la elección del MIR es una decisión de gran trascendencia, ya que cambiar de especialidad o de centro una vez adjudicada la plaza es muy difícil. De hecho, en la mayoría de los casos, la única opción para rectificar es renunciar y volverse a presentar al examen al año siguiente.

Para ayudar a los futuros residentes en este proceso, hospitales como el Joan XXIII hace semanas que organizan jornadas de puertas abiertas, encuentros con residentes y sesiones informativas en línea. Según Feliu, estas iniciativas sirven para dar a conocer la cartera asistencial y docente del centro, mostrar al equipo humano y explicar las oportunidades de crecimiento profesional y personal que ofrece cada hospital.

El doctor también ha subrayado que el examen MIR no determina quién será mejor médico, sino que establece únicamente un orden para elegir plaza. En este sentido, ha defendido que el número obtenido no define la calidad profesional futura, sino solo las opciones disponibles en el momento de realizar la elección.

Sobre la entrada de los nuevos residentes a los hospitales, Feliu ha reconocido que el paso de la facultad a la práctica hospitalaria es un cambio “abismal”, ya que los residentes dejan de ser estudiantes para convertirse en profesionales con contrato laboral, responsabilidades asistenciales y exigencias formativas. Sin embargo, ha apuntado que en los últimos años se está trabajando para acercar más los estudios de grado a la realidad clínica, con pruebas prácticas como las ECOES.

En cuanto al proceso formativo, ha reivindicado el papel esencial de los tutores y de todo el equipo asistencial, que acompaña al residente durante toda su etapa de especialización. También ha destacado la importancia de las rotaciones en otros servicios y centros para completar una formación adaptada a cada especialidad.

Desde el punto de vista del hospital, Francesc Feliu ha resumido en una palabra qué representa la llegada de una nueva promoción de residentes: “ilusión”. Según ha explicado, los MIR aportan energía, nuevas ideas y un estímulo constante para todo el equipo médico. En el caso del Joan XXIII, este año se espera la llegada de 55 residentes de hospital y más de una veintena del ámbito de la atención primaria.

Finalmente, el doctor Feliu ha recomendado a los futuros MIR que se escuchen a sí mismos a la hora de tomar una decisión tan trascendental. Ha recordado que cada aspirante debe valorar si prioriza el territorio o la especialidad, teniendo en cuenta factores como la familia, la pareja, el arraigo o la vocación profesional.

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