La bodega Mas Amfres, situada entre Reus y Riudoms, recupera la tradición vitivinícola del Baix Camp con una apuesta clara por las variedades autóctonas y la agricultura regenerativa.
Este proyecto familiar, liderado por Joaquim Auqué, tiene raíces que se remontan a principios del siglo XX, aunque la finca ya existía en la época en que el territorio dominaba el comercio de aguardientes en Europa. Tras décadas en las que el viñedo quedó en segundo plano, la bodega inicia una nueva etapa en el año 2014 con la replantación de las cepas.
Mas Amfres ha optado por recuperar variedades propias de la zona como la garnacha negra, el macabeu, el xarel·lo o el esquitxagós, con el objetivo de elaborar vinos que reflejen la identidad del territorio. Esta apuesta les ha permitido mejorar la calidad y adaptarse mejor a las condiciones del suelo.
Uno de los rasgos diferenciales del proyecto es el uso de la agricultura regenerativa, que ha permitido recuperar la vida del suelo y crear un ecosistema equilibrado sin necesidad de abonos químicos. Esta práctica ha mejorado notablemente la fertilidad de la tierra y la salud de los viñedos.
Actualmente, la bodega combina la producción de vinos con el enoturismo, aprovechando su ubicación estratégica cerca de zonas vitivinícoles consolidadas como el Priorat. Además, distribuyen principalmente a nivel local, con presencia en restaurantes y cooperativas del territorio.
Por lo que respecta al sector, Auqué destaca que, a pesar del descenso del consumo global de vino, hay una tendencia creciente hacia la calidad, hecho que beneficia a los pequeños productores.






