Los niveles de 1,3-butadieno en El Morell se dispararon a raíz del apagón eléctrico del 28 de abril del año pasado. Ese hecho supuso que los registros analizados de forma continua en abril por el Observatorio de la Calidad del Aire del Camp de Tarragona fueran los más elevados del año y que la media mensual alcanzara los 3,02 µg/m³, por encima de los 2 µg/m³ de media anual que se fija como normativa en Canadá.
Es la que la industria tarraconense utiliza como valor de referencia, ya que aquí la ley no establece limitaciones. Con todo, el Observatorio también apunta que las medias anuales de este compuesto fueron más bajas que en 2024 en la mayoría de los 22 puntos de muestreo, situados principalmente en diferentes localidades del Camp de Tarragona.






