Toca no equivocarse. No pasarse de frenada. La victoria en el campo del Atlético Madrileño fue absolutamente inesperada. Me atrevo a decir que, igual o más sorprendente fue el rendimiento del equipo. Ni mucho menos perfecto, pero ni mucho menos. Ahora bien, tremendamente mejor que en las semanas anteriores. Y por todo eso, porque todo ello es una gran noticia, seguramente lo celebramos con más énfasis que una situación más natural. Y dicho sea de paso, creo que tocaba, me parece genial.
Ahora bien, cuando pasan las horas y todo se enfría, es cuando toca no equivocarnos. ¿La victoria tiene condicionantes para poder ser un punto de inflexión? Sí. ¿Eso implica que lo será? No lo sabemos. Y toca evitar pensar que ya está hecho. Nada cambia si el triunfo y la imagen no sirven al equipo para cambiar lo que ha estado haciendo desde hace muchas semanas.
La oportunidad es idílica. Domingo por la tarde, coincidiendo con la fiesta previa de los 140 años del club y con un Nou Estadi que espera una buena imagen en las gradas. Todo se une. Pero al equipo hasta ahora las situaciones de presión le han superado, es la realidad. Con la victoria en Madrid nadie contaba, menos después del 1 a 0, y con la sensación de no tener ya nada que perder salió el mejor Nàstic. Veremos a partir de ahora si por casualidad o no, y si cuando el equipo compite con cierta obligación puede mantener el nivel de los segundos 45 minutos del otro día.
Es una incógnita el partido ante el Antequera, así debe tomarse. Como una incógnita y una oportunidad para coger una distancia con el descenso que aporte una tranquilidad que hace muchas semanas que no existe. Por nada más. Necesita encadenar varias para confirmar este cambio de imagen, para merecer que se deje de hablar de descenso y se hable de otra cosa, para permitir que una afición se vuelva a ilusionar… Hace falta mucho más que una victoria en el campo del líder. Y el domingo es la primera oportunidad.
ESTA ES LA INTRODUCCIÓN QUE FIRMA ADRIÀ TELLA PARA EL ÁREA GRANA DE ESTA SEMANA


