El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha asegurado que «VOX hizo el ridículo» con la manifestación que convocaron la pasada tarde de miércoles en el barrio de Bonavista. La formación reunió a un centenar de manifestantes en una movilización contra la inmigración y con todo tipo de proclamas racistas.
El primer edil asegura que, además de la baja participación, hubo «una ausencia prácticamente total de vecinos y vecinas de Bonavista», dejando claro que «esta iniciativa no responde a una preocupación real del barrio». Viñuales asegura que «Bonavista es un barrio vivo, diverso y con una convivencia que funciona».
El alcalde ha remarcado que «lo que sí es preocupante es el intento de algunos de generar división y alarma allí donde no la hay. Tarragona es una ciudad abierta y cohesionada, y no permitiremos que discursos que buscan confrontar rompan esta realidad.»
Los de ultraderecha querían llegar a la nueva mezquita de Bonavista coincidiendo con el final del Ramadán, pero los Mossos d’Esquadra lo impidieron ante la concentración de unas 300 personas de colectivos antifascistas de la ciudad que mostraron su rechazo. Durante el recorrido se vivieron momentos de tensión con vecinos que recriminaron la presencia de la formación de extrema derecha. Algunos lanzaron huevos a los manifestantes desde los balcones y los ultraderechistas respondieron con empujones a varias personas, algunas de ellas menores de edad.






