Los usuarios de tren de Tarragona y del Camp de Tarragona han empezado este lunes a adaptarse a las modificaciones del servicio ferroviario provocadas por las obras en el túnel del Garraf. Los trabajos obligan a circular por vía única entre las estaciones de Sitges y Garraf durante tres o cuatro meses, lo que conlleva ajustes en las frecuencias de la línea R2 Sur y en algunos servicios regionales que conectan con Barcelona.
Para garantizar la movilidad de los pasajeros, se ha activado un plan alternativo de transporte con trenes y autobuses. Entre las principales medidas destaca la puesta en marcha de autobuses directos entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders, estación de referencia para los viajeros que se desplazan desde el Baix Penedès y el Camp de Tarragona.
Según diversos usuarios, el sistema de transbordo y la señalización han funcionado con normalidad en este primer día, aunque algunos pasajeros han tenido que esperar entre servicios o han encontrado tráfico en los trayectos por carretera. En declaraciones a la ACN, Jaume, que viajaba de Barcelona a Tarragona, ha reconocido que no sabía que las obras empezaban este lunes: «Tengo que espabilar». Por otro lado, ha explicado que ha tenido que esperar unos quince minutos entre la llegada del tren y la salida del autobús.
El dispositivo también incluye el refuerzo de varias líneas de autobús interurbanas del corredor sur, con unas 14.400 plazas adicionales mientras duren las obras.






